Red X New Blog
sábado, 4 de julio de 2015
martes, 19 de mayo de 2015
Existencialismo
Definición
El existencialismo es un movimiento filosófico que se
preocupa por la existencia humana (la cual posteriormente se plantea que es la
única) y pretende dar respuesta a los problemas del hombre, ese hombre que
existe y que es algo principal pues es el principio de la existencia, pues el
mundo solo es para el hombre lo que este crea de él.
Según el existencialismo, nada existe en si, todo es mas no
existe; el existencialismo supone que solo existe el hombre en si pues la
existencia es el pensamiento de el yo mismo, los pensamientos que no son
conocimiento lo que hace a ese ser es en sin el modo de ser del ser lo que en
realidad existe; el existencialismo plantea popularmente que la existencia
precede a la esencia (sastre), esto implica el concepto de que el hombre es
libertad y que existe en la medida en la que es creador de sus ideas, de él
mismo y de su mundo, ya que solo el hombre puede crear ideas de esa manera es
lo único que existe en esta concepción. El hombre es libre de crear su esencia
por medio de sus decisiones; la libertad del ser se encuentra en él mismo por
tanto son tomados como sinónimos.
El hecho de “sinonimizar” la existencia con la libertad del
hombre, todo es mas no existe, y además el hombre podría “dejar de existir”
renunciando a su libertad.
Características
• El
existencialismo centra su atención en la existencia y cuestiones propias del
hombre, de su ser, y en dar solución a los problemas del hombre.
• No solo
la razón descubre la realidad: también sentimientos básicos como la angustia y
frustración la descubren.
• El
pesimismo: los existencialistas se caracterizan por un remarcado pesimismo en
sus ideas.
• El hecho de
crear su propia esencia: el existencialismo plantea que solo el hombre existe y
que a pesar de haber un pesimismo remarcado se encuentra un positivismo en
poder crear la propia esencia.
• Su
popularidad se dio después de la segunda guerra mundial pues era una salida de
pensamiento a la bancarrota de valores que dejó la guerra.
• Las cosas
son pero solo existe el hombre: el hombre es el único que se crea su mundo y el
existencialismo se concentra en esto se toman como sinónimos existencia al
hombre y a la existencia, dado eso las cosas son pero no existen, solo el
hombre existe de verdad en función de su libertad.
• Positivamente
afirma la existencia humana y concreta.
• Sus
representantes mantenían una lucha con el racionalismo que terminó con Hegel.
• Su
existencia es libre y precede a la esencia.
• El hombre
es libre.
• Salir de
la propia conciencia para dirigirse hacia el Mundo: El hecho de existir
consiste en estar en el mundo e interactuar con el entorno creando la esencia
de las cosas saliendo de la propia conciencia.
• La
existencia es tomada como trascendencia: ya que consiste en reconocer lo
externo.
• Los
valores son creaciones de la libertad humana: eso se da gracias a que solo el
hombre existe y crea sus ideas del mundo.
Autores Representativos
• Jean-Paul
Sartre
(París, 1905-id., 1980) Filósofo y escritor francés. Precoz
lector de los clásicos franceses, en 1915 ingresó en el liceo Henri IV de París
y conoció a Paul Nizan, con quien inició una estrecha amistad. Al año
siguiente, el segundo matrimonio de su madre lo obligó a trasladarse a La
Rochelle; hasta 1920 no regresó a París. En 1924 inició sus estudios
universitarios en la École Normale Supérieure, donde conoció a Simone de
Beauvoir, con quien estableció una relación que duraría toda su vida. Tras cumplir el servicio militar, empezó a
ejercer como profesor de instituto; en 1933 obtuvo una beca de estudios que le
permitió trasladarse a Alemania, donde entró en contacto con la filosofía de
Husserl y de Heidegger. En 1938 publicó La náusea, novela que pretendía
divulgar los principios del existencialismo y que le proporcionó cierta
celebridad, al tiempo que se convertía en símbolo de aquel movimiento
filosófico. Movilizado en 1939, fue hecho prisionero, aunque consiguió evadirse
en 1941 y regresar a París, donde trabajó en el liceo Condorcet y colaboró con
A. Camus en Combat, el periódico de la Resistencia.
En 1943 publicó El Ser y la Nada, su obra filosófica más
conocida, versión personal de la filosofía existencialista de Heidegger.
• Albert
Camus
(Mondovi, Argelia, 1913-Villeblerin, Francia, 1960)
Novelista, dramaturgo y ensayista francés. Nacido en el seno de una modesta
familia de emigrantes franceses, su infancia y gran parte de su juventud
transcurrieron en Argelia. Inteligente y disciplinado, empezó estudios de
filosofía en la Universidad de Argel, que no pudo concluir debido a que enfermó
de tuberculosis.
En 1939 publicó Bodas, conjunto de artículos que incluyen
numerosas reflexiones inspiradas en sus lecturas y viajes. En 1940 marchó a
París, donde pronto encontró trabajo como redactor en Paris-Soir. Empezó a ser
conocido en 1942, cuando se publicaron su novela corta El extranjero,
ambientada en Argelia, y el ensayo El mito de Sísifo, obras que se complementan
y que reflejan la influencia que sobre él tuvo el existencialismo.
Durante la Segunda Guerra Mundial se implicó en los
acontecimientos del momento: militó en la Resistencia y fue uno de los
fundadores del periódico clandestino Combat, y de 1945 a 1947, su director y
editorialista. Sus primeras obras de teatro, El malentendido y Calígula,
prolongan esta línea de pensamiento que tanto debe al existencialismo, mientras
los problemas que había planteado la guerra le inspiraron Cartas a un amigo
alemán.
Su novela La peste (1947) supone un cierto cambio en su
pensamiento: la idea de la solidaridad y la capacidad de resistencia humana
frente a la tragedia de vivir se impone a la noción del absurdo. La peste es a
la vez una obra realista y alegórica, una reconstrucción mítica de los sentimientos
del hombre europeo de la posguerra, de sus terrores más agobiantes. El autor
precisó su nueva perspectiva en otros escritos, como el ensayo El hombre en
rebeldía (1951) y en relatos breves como La caída y El exilio y el reino, obras
en que orientó su moral de la rebeldía hacia un ideal que salvara los más altos
valores morales y espirituales, cuya necesidad le parece tanto más evidente
cuanto mayor es su convicción del absurdo del mundo.
• Simone de
Beauvoir
(París, 1908-1986) Pensadora y novelista francesa,
representante del movimiento existencialista ateo y figura importante en la
reivindicación de los derechos de la mujer. Originaria de una familia burguesa,
destacó desde temprana edad como una alumna brillante. Estudió en la Sorbona y
en 1929 conoció a J.-P. Sartre, que se convirtió en su compañero durante el
resto de su vida.
Se graduó en filosofía y hasta 1943 se dedicó a la docencia
en los liceos de Marsella, Ruan y París. Su primera obra fue la novela La
invitada (1943), a la que siguió La sangre de los otros (1944) y el ensayo
Pyrrhus y Cineas (1944).
Fue fundadora junto a Sartre, A. Camus, y M. Merleau-Ponty,
entre otros, de la revista Tiempos Modernos, cuyo primer número salió a la
calle el 15 de octubre de 1945 y se transformó en un referente político y
cultural del pensamiento francés de mitad del siglo XX. Posteriormente publicó
la novela Todos los hombres son mortales (1946), y los ensayos Para una moral
de la ambigüedad (1947) y América al día (1948).
Su libro El segundo sexo (1949) significó un punto de
partida teórico para distintos grupos feministas, y se convirtió en una obra
clásica del pensamiento contemporáneo. Fundó con algunas feministas la Liga de
los Derechos de la Mujer. Ganó el Premio Goncourt con Los mandarines (1954), donde
trató las dificultades de los intelectuales de la posguerra para asumir su
responsabilidad social. En 1966 participó en el Tribunal Russell, en mayo de
1968 se solidarizó con los estudiantes liderados por Daniel Cohn-Bendit, en
1972 presidió la asociación Choisir, encargada de defender la libre
contracepción, y hasta sus últimos días fue una incansable luchadora por los
derechos humanos.
Sus abundantes títulos testimoniales y autobiográficos
incluyen Memorias de una joven formal (1958), La plenitud de la vida (1960), La
fuerza de las cosas (1963), Una muerte muy dulce (1964), La vejez (1968), Final
de cuentas (1972) y La ceremonia del adiós (1981).
Obra representativa:
La nausea – Jean Paul Sartre
Aunque la obra más conocida por Jean Paul Sartre es “Ser y
Nada”, esta como ya lo mencionamos anteriormente es su versión e la filosofía
existencialista de Heidegger; mientras “La Nausea” se propone explicar los
principios del existencialismo pasando a ser símbolo de dicho movimiento.
Mucho es lo que se habla de este relato, lo que sabemos es
que su contenido es estrechamente filosófico sobre lo absurdo de la existencia,
mostrándose esta como algo superfluo, en
donde se dice Sartre plasmo alguna de sus experiencias personales.
“La nausea es la experiencia filosófica fundamental.
Sensación que nos produce la realidad al comprender su gratuidad, su
contingencia absoluta.” En palabras de mismo Sartre “Lo esencial es la
contingencia. Quiero decir que, por definición, la existencia no es la
necesidad Existir es estar ahí, simplemente; los existentes aparecen, se dejan
encontrar, pero nunca es posible deducirlos. Creo que hay quienes han
comprendido esto. Sólo que han intentado superar esta contingencia inventando
un ser necesario y causa de sí. Pero ningún ser necesario puede explicar la
existencia: la contingencia no es una máscara, una apariencia que puede
disiparse; es lo absoluto, en consecuencia, la gratuidad perfecta. Todo es
gratuito: ese jardín, esta ciudad, yo mismo. Cuando uno llega a comprenderlo,
se le revuelve el estómago y todo empieza a flotar… eso es la Náusea”
De esta manera en “La Nausea” se plantea el existencialismo,
visto desde los zapatos de Sartre en donde este expone sus principales
tesis; que en parte son influenciadas
por otros autores filósofos. Tal fue el eco que causo que lo jóvenes entraron
en furor por los libros y las teorías sartrianas, al punto que copiaban su vestuario, su estilo
de vida personal y frecuentaban los lugares de actividad social como algo casi
que obligatorio y de atracción turística.
Se rescata que a pesar del contexto histórico en lo político y cultural de gran
agitación que se presentaba en esta época, Sartre no hizo alusión a ninguna de
las problemáticas; pero logro captar tanto público que permitió la divulgación
del existencialismo durante toda la segunda guerra mundial.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

